{"id":379,"date":"2013-10-01T20:34:00","date_gmt":"2013-10-01T20:34:00","guid":{"rendered":"http:\/\/mafran.es\/un-invento-casual-hoy-imprescindible\/"},"modified":"2019-10-12T17:16:12","modified_gmt":"2019-10-12T17:16:12","slug":"un-invento-casual-hoy-imprescindible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mafran.es\/en\/un-invento-casual-hoy-imprescindible\/","title":{"rendered":"Un invento casual hoy imprescindible."},"content":{"rendered":"<div class=\"separator\" style=\"clear: both; text-align: center;\">\n<a href=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-x3AocdUMqeE\/Uksxsal1-8I\/AAAAAAAABWc\/Esgb6A1BDs0\/s1600\/450px-VoltaBattery.JPG\" imageanchor=\"1\" style=\"clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" height=\"200\" src=\"http:\/\/mafran.es\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/450px-VoltaBattery.jpg\" width=\"150\"><\/a><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nHoy en d\u00eda hay algunas cosas de uso cotidiano, muy com\u00fan, y algunas de ellas, que parecen que han estado toda la vida con nosotros, realmente tuvieron un inicio, un inventor, un punto de partida, una casualidad.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nPero, como coment\u00e9 en la entrada dedicada a la penicilina, lo importante es saber que el hecho casual que se produce no es tan casual, sino que pasa por algo y hay que ser capaz de averiguar qu\u00e9 lo produce, analizarlo y reproducirlo para beneficio general.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nAlgo as\u00ed le paso en 1790 a un f\u00edsico italiano llamado Luigi Galvani. Realmente no era f\u00edsico, era m\u00e1s bien naturalista, cosa que en la \u00e9poca podr\u00eda asimilarse a veterinario. Analizaba animales, pero vio algo que le llam\u00f3 la atenci\u00f3n mientras analizaba ranas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLas ranas, diseccionadas y colgadas en ganchos para su an\u00e1lisis, esperaban su estudio. Galvani utilizaba un bistur\u00ed de hierro para ello, pero colgaba las ranas en ganchos de bronce. Un d\u00eda, el bistur\u00ed, cargado de electricidad est\u00e1tica toc\u00f3 por error el gancho y salt\u00f3 un chispazo. Un chispazo que a todos nos pasa cuando nos cargamos de electricidad est\u00e1tica. Pero ese chispazo hizo moverse una pata de rana. Y Galvani, analista por encima de todo, lo vi\u00f3.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nLo analiz\u00f3 todo lo que pudo, pero \u00e9l era naturalista, no f\u00edsico y solicit\u00f3 ayuda a sus colegas para que replicaran el experimento. Su condici\u00f3n y su visi\u00f3n sesgada identific\u00f3 a esa descarga y a ese movimiento como el aliento vital del m\u00fasculo del animal. Era la misma vida que permit\u00eda retomar la vida de los m\u00fasculos y la llam\u00f3 electricidad animal.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nHumilde, pidi\u00f3 ayuda y hubo un colega, Alessandro Volta que r\u00e1pidamente cogi\u00f3 el testigo. Reprodujo el experimento y vi\u00f3 lo que hab\u00eda pasado&#8230; la electricidad no depend\u00eda de los m\u00fasculos animales, sino de la diferente composici\u00f3n de los metales. Consigui\u00f3 demostrar que la electricidad pod\u00eda producirse si se juntaban discos de diferentes metales (cobre o plata y zinc, separados por discos mojados, para mejorar la conducci\u00f3n), y as\u00ed cre\u00f3 una pila como hoy la conocemos, m\u00e1s o menos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nUn dato curioso m\u00e1s. Aunque parezca mentira, en Babilona ya existi\u00f3 una pila casi 2000 a\u00f1os antes que Volta. Eran una vasijas con un cilindro de cobre con una vara de hierro. A simple vista no parec\u00eda nada, pero si se llenaban con algo cotidiano de la \u00e9poca y alcalino, como el vino, ya est\u00e1 la pila de Volta. Simplicidad perdida en el tiempo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nVolta fue capaz de analizar y entender y pudo, adem\u00e1s de ser capaz de reproducir el invento, demostrar que la electricidad no depend\u00eda de los m\u00fasculos animales y que por lo tanto, la electricidad no era la fuerza vital de los seres vivos. Afortunadamente los trabajos de Volta no se publicaron hasta 1816 y eso hizo que, justo un a\u00f1o antes, una tal Mary Shelley se inventara la historia de un Frankenstein, en una noche que se merece una entrada en s\u00ed misma.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\nEl invento de Volta, que se reprodujo en la Royal Society, le granje\u00f3 admiraci\u00f3n internacional, hasta el punto que Napole\u00f3n le nombr\u00f3 Conde y le dio la medalla al m\u00e9rito cient\u00edfico. Ya era todo un personaje y su nombre llega hasta hoy en forma de Voltios. Hab\u00eda perdurado en el tiempo y hab\u00eda conseguido un invento genial, un invento sin que hoy en d\u00eda, no podr\u00edamos entender el mundo que nos rodea.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda hay algunas cosas de uso cotidiano, muy com\u00fan, y algunas de ellas, que parecen que han estado toda la vida con nosotros, realmente tuvieron un inicio, un inventor, un punto de partida, una casualidad. Pero, como coment\u00e9 en la entrada dedicada a la penicilina, lo importante es saber que el hecho casual que se produce no es tan casual, sino que pasa por algo y hay que ser capaz de averiguar qu\u00e9 lo produce, analizarlo y reproducirlo para beneficio general. 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